Algo no tiene que estar saliendo bien cuando las recompensas se las llevan los 'normales'. Y es que los jóvenes del botellón tienen ahora la oportunidad de ganarse veinte euros para gasolina si son capaces de no beber durante una noche, según plantean la FEBE (Federación Española de Bebidas Espirituosas -glup-) y el Ayuntamiento de Granada. Este reto propone considerar a los devoradores de alcohol como gente común elevando a los abstemios hacia la idolatría de los más grandes héroes del botellódromo. Así que usted no se preocupe si su hijo llega tarde a casa y balbucea cuatro subnormalidades mientras se arrodilla ante la taza del inodoro para expulsar de su cuerpo el alcohol intolerado: es una persona normal y hace lo que le corresponde en estos tiempos. Y si ocurre lo asombroso, lo extraordinario, lo anormal y su hijo llega sobrio a casa no dude en aumentarle la paga y déle un abrazo rebosante de orgullo, pero también hágaselo mirar: su heredero legal tiene algo de raro, de 'friki'.
El que sufre la inocentada es el Ayuntamiento de Granada que no ha sabido ver el concienzudo interés económico que pretende FEBE. Bien saben éstos que el pan de su mesa es el vómito de los hijos de los demás -y, por qué no, también puede que el de los suyos propios- y cuanto más alcohol se consuma en la calle mejor para todos los integrantes de esta Federación. Y lo único que se les ha ocurrido es salvar a uno con tal de que los demás se hundan del todo. Y haciendo cálculos, cuatro de cada cinco de los que ocupan un coche pueden desfasarse y ahogar sus miserias adolescentes en alcohol, no está mal; de este modo suma y sigue, lejos de evitar que nuestros jóvenes destruyan su hígado. Que beban todos menos uno cada semana, que se ocupe de llevarlos a casa con los veinte euros que les da nuestro Ayuntamiento, para luego la próxima vez desquitarse y beberse lo que antes no pudo, más lo que ahora puede.
¿No sería mejor utilizar ese dinero de la gasolina para hacer ver a los jóvenes que beben en las calles de Granada que hay otros modos de diversión y ocio? ¿No puede multiplicar el Ayuntamiento de Granada las alternativas al botellón, incentivar nuevas actividades culturales, deportivas ? Y para no ser abucheado por todos diré que, al menos, me reconforta saber que, de alguna forma u otra, se toman medidas para reducir los trágicos accidentes de tráfico. Ahí sí, por ahí me lo creo y aplaudo, pero, por favor, sigan pensando y lleguen a conclusiones más certeras. Resuelvan el problema por completo, y no sólo una parte.
El que sufre la inocentada es el Ayuntamiento de Granada que no ha sabido ver el concienzudo interés económico que pretende FEBE. Bien saben éstos que el pan de su mesa es el vómito de los hijos de los demás -y, por qué no, también puede que el de los suyos propios- y cuanto más alcohol se consuma en la calle mejor para todos los integrantes de esta Federación. Y lo único que se les ha ocurrido es salvar a uno con tal de que los demás se hundan del todo. Y haciendo cálculos, cuatro de cada cinco de los que ocupan un coche pueden desfasarse y ahogar sus miserias adolescentes en alcohol, no está mal; de este modo suma y sigue, lejos de evitar que nuestros jóvenes destruyan su hígado. Que beban todos menos uno cada semana, que se ocupe de llevarlos a casa con los veinte euros que les da nuestro Ayuntamiento, para luego la próxima vez desquitarse y beberse lo que antes no pudo, más lo que ahora puede.
¿No sería mejor utilizar ese dinero de la gasolina para hacer ver a los jóvenes que beben en las calles de Granada que hay otros modos de diversión y ocio? ¿No puede multiplicar el Ayuntamiento de Granada las alternativas al botellón, incentivar nuevas actividades culturales, deportivas ? Y para no ser abucheado por todos diré que, al menos, me reconforta saber que, de alguna forma u otra, se toman medidas para reducir los trágicos accidentes de tráfico. Ahí sí, por ahí me lo creo y aplaudo, pero, por favor, sigan pensando y lleguen a conclusiones más certeras. Resuelvan el problema por completo, y no sólo una parte.
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